La nueva ley de Patrimonio Natural y biodiversidad que se ha sacado ZP de la manga ha incendiado los ánimos de los cazadores españoles, y es que cada movimiento que hace este singular personaje de cejas anguladas y cara de yerno ideal crea controversia entre los más variopintos sectores que se ven afectados por las decisiones que toma.
Por una vez y sin que sirva de precedente estoy de acuerdo con la réplica española de Mr. Bean y con su ministra de medio-ambiente, sí, esa misma que lleva agua desde Almeria a Barcelona en barco, decisión esperpéntica a mi juicio y que parece mas propia de un país gobernado desde el camarote de los hermanos Marx.
Así que los cazadores han puesto el grito en el cielo y escopeta en ristre patean las ciudades en señal de desagravio mientras hacen apología de la cultura cinegética.
No soy amante de la caza, y es que en esa lucha tan desigual entre un hombre armado hasta los dientes y escoltado por sus perros adiestrados y el pobre conejito de turno me pongo de parte de este último, ya que sin duda es más débil y sus posibilidades de supervivencia son casi irrisorias.
De nada me vale escuchar esas coletillas que lanzan en su defensa como que si el cazador es un amante de la naturaleza y que casi que si no fuera por ellos nuestro ecosistema se iría al carajo, para mi la caza no es más que la necesidad de ciertos individuos de aplacar su sed de sangre y la búsqueda del placer a costa de la vida de otro ser vivo.
Además lo de cuidar en medio-ambiente me parece casi una broma de mal gusto ya que llenar de plomo la campiña española o masacrar perros cuando estos ya no les son útiles para sus carnicerías no me parece a mí que sea para autoproclamarse adalides de la flora y fauna ibérica.
Propongo yo que si esa necesidad de masacrar animalitos se trata de una enfermedad heredada de nuestros ancestros del Neolítico podrían lanzarse al monte y empezar a tiro limpio hasta que solo el que mas puntería tuviera quedara en pie, me parece una batalla más justa y noble que daría más gloria al vencedor y los caidos podrían se recordados como heroes.
¡Animense hombre! Ya verán que bien se sienten siendo la presa por un día, Bugs Bunny forever.

Marzo 14, 2008 a las 3:57 pm |
Ni una replica a tú artículo, de hecho te contesta mi pequinesa xiwan gracias, tus palabras son tan certeras como tú pluma, ya quisieran algunos llamados “columnistas” hilar tú ironía con la sutiliza y fuerza con la que tú la plasmas.
Marzo 17, 2008 a las 6:41 pm |
criticas y alabanzas en primera persona
Con esceptica curiosidad me dispuse a ojear el blog de manolo.Esperando siendo critico,una correcta pero petulante y futil plasmacion verval de los aforismos de tan antagonico personaje para alguna de mis ideas y convicciones,las cuales siempre son respetadas pero no por ello compartidas.Cual fue
mi sorpresa al observar con cierta perplejidad que comparto aunque con ligeros matices,el contenido de dichas reflexiones.Sin embargo en las formas me sorprende la buena y elaborada contruccion gramatical,con acertados y extensos adjetivos,un verbo amplio y sazonado de una ironia entre cinica e inquisitiva sin pecar por ello de grandilocuente,lo cual le aporta un grado de mala leche que a mi siempre me gusta.Unicamente es en el contenido donde podria llegar a mostrar mi desacuerdo,puesto que todas las opiniones son subjetivas esto lleva implicito el rechazo y la indignacion para el receptor,aunque querra decir que el autor ha hecho bien su trabajo.
Este punto lo abordaremos cuando algun contenido genere en mi el estimulo necesario para poder rebatirlo y mostrar mi desacuerdo.
P.D. enhorabuena por el blog.
Marzo 17, 2008 a las 8:32 pm |
Gracias por tus palabras y sobretodo por dedicar tu tiempo a leer mi blog, lo de tu perplejidad me lo tomo como un cumplido y te animo a que tú y cualquiera de mis lectores sigais el mismo camino y expreseis en un blog vuestras inquietudes, todos tenemos un pequeño escritor dentro. En cuanto al rechazo o apoyo a mis opiniones simplemente te digo que al tocar temas delicados es normal que genere controversia, sin embargo mi fin no es adoctrinar al respetable si no únicamente hacerle disfrutar por unos minutos del placer de la lectura y hacerle reflexionar sobre ciertos asuntos, hay que estimular los cerebros querido Raúl, de lo contrario estamos perdidos, o no….